La influencia del proyecto en solitario de Paul Banks es considerablemente menor en esta ocasión, y en general nos encontramos con un tema mucho más animado, pegadizo y fácil de digerir. Así pues, las dos canciones que hemos podido escuchar hasta ahora del cuarto disco de los neoyorquinos nos han mostrados sus dos caras más evidentes, la de las atmósferas oscuras y la más popular, casi bailable.
El disco en cuestión, que como ya saben será homónimo, se pone a la venta el próximo 7 de septiembre, y entre finales de ese mes.



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